La terapia online puede ser igual de cercana que una terapia presencial. Lo más importante es que sientas buena conexión con tu terapeuta y sientas que estás en un espacio seguro.

¿Qué necesitas para hacer terapia online?

Buena conexión a internet

Tablet, ordenador o móvil

Espacio tranquilo y seguro

Privacidad

PREGUNTAS FRECUENTES

  1. Contáctame con tu motivo de consulta y disponibilidad vía e-mail, formulario de contacto o WhatsApp. Te enviaré toda la información necesaria, el formulario de protección de datos y la política de cancelación de las consultas.
  2. Fijaremos una primera sesión por Skype. En esa sesión, tendrás que comprobar anteriormente que tu usuario funciona correctamente. Hablaremos sobre tu demanda, tus objetivos y lo que necesitas.
  3. A partir de entonces, iremos fijando las citas según tu disponibilidad y trabajaremos conjuntamente para conseguir tus objetivos. Además, te enviaré ejercicios individualizados para realizar fuera de la consulta.

Cada sesión tiene una duración entre 50 y 60 minutos. Además, se os envía ejercicios individualizados para que podáis reflexionar y trabajar fuera de la sesión. Tiene un precio de 50€, los cuales se abonan justo antes de la sesión por bizum o trasferencia bancaria.

De lunes a jueves: De 9:30 a 14:00 y de 17:00 a 19:00

Viernes de 9:30 a 14:00

Es importante saber que los procesos de psicoterapia no son lineales. Se pasa por distintos momentos y fases en los que nos podemos encontrar de diferente manera. La realidad es que es muy gratificante ver las mejorías y los cambios, pero para ello, no todo es un mar de rosas. Hay sesiones en las que se tocan heridas que duelen y que, por lo tanto, se siente incomodidad. Pero muchas veces, hay que pasar por el dolor para poder sanar.

También es importante conocer que un psicólogo nunca debe darte su opinión ni te va a decir lo que tienes que hacer. Con la reflexión, el estudio de la conducta y con las herramientas necesarias, te va a guiar para que tu mismo, llegues a las respuestas que necesitas.

Lo recomendable es empezar semanalmente y cuando se considere conveniente, alargar las visitas quincenalmente, pero todo depende de las circunstancias de cada uno. Nos adaptamos a las circunstancias de cada persona, así que no dudes en comunicar tus necesidades.

Ansiedad

Crees que tienes ansiedad y no sabes cómo gestionarla.

Tienes miedo a socializar por lo que puedan pensar, sientes que se ríen de ti, que eres aburrido/a y que no eres suficiente.

Vas demasiado rápido y no sabes como frenar para sentirte bien.

Quieres aprender a gestionar el estrés.

Autoestima

Proceso de crecimiento personal.

Tienes problemas de autoestima.

Quieres conocerte mejor.

Tienes pensamientos repetitivos que no te hacen sentir bien.

Quieres sentirte seguro de ti mismo.

Gestión emocional

Toma de decisiones.

Cambios en tu ciclo vital.

Estado de ánimo cambiante.

Te sobrepasan la situación en la que te encuentras y no sabes cómo gestionarlo.

Ya no eres tú mismo/a.

Quieres aprender gestionar tus emociones.

Relaciones

Habilidades sociales y comunicativas.

Dependencia emocional.

Quieres aprender a sanar tus relaciones y poder disfrutarlas.

¿En qué puedo ayudarte?

Ansiedad

Crees que tienes ansiedad y no sabes cómo gestionarla

Tienes miedo a socializar por lo que puedan pensar, sientes que se ríen de ti, que eres aburrido/a y que no eres suficiente

Vas demasiado rápido y no sabes como frenar para sentirte bien

Quieres aprender a gestionar el estrés

Autoestima

Proceso de crecimiento personal

Tienes problemas de autoestima

Quieres conocerte mejor

Tienes pensamientos repetitivos que no te hacen sentir bien

Quieres sentirte seguro de ti mismo

Gestión emocional

Toma de decisiones

Cambios en tu ciclo vital

Estado de ánimo cambiante

Te sobrepasan la situación en la que te encuentras y no sabes cómo gestionarlo

Ya no eres tú mismo/a

Quieres aprender gestionar tus emociones

Relaciones

Habilidades sociales y comunicativas

Dependencia emocional

Quieres aprender a sanar tus relaciones y poder disfrutarlas

Recuerda…

No hace falta que esperes a no poder más para empezar ir a terapia. A veces, basta con que quieras conocerte mejor o quieras aprender a gestionar las situaciones de mejor manera. No hay que esperar a que la sintomatología nos invada y nos bloquee en nuestro día a día.

Bienvenido/a a tu hogar.